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Elecciones: Encuestas y Sociedad iconito Autor: César Cuautle
Junio de 2018


A un día de celebrarse las elecciones más grandes de la historia de México, es usual que el electorado sea bombardeado con un exceso de información relacionada con los candidatos. En este sentido, parte de esta información llega a través de las encuestas. Estas son herramientas útiles y, en muchos casos, hasta necesarias para medir el pulso de las intenciones de voto de los ciudadanos, sin embargo, no pueden considerarse como un adelanto de los resultados, pues la intención de voto puede variar de un momento a otro. Paradójicamente, las propias encuestas, a la vez, son un instrumento que afecta la intención de voto de las personas.


La encuesta de opinión, es comúnmente definida como el método de recogida de información cuantitativa, a través del cuestionamiento a los miembros de una muestra, sobre la base de un cuestionario diseñado. En otras palabras, son principalmente, un instrumento de medición que arroja aproximaciones descriptivas, en este caso, de la intención de voto. Estas herramientas han llamado la atención de politólogos, sociólogos y comunicólogos porque abre el amplio debate sobre sus funciones, pues se pone en tela de juicio su propósito en el proceso electoral, y se considera que las encuestas pasan de ser un instrumento de medición, a uno de influencia, y la pregunta correspondiente seria: ¿Por qué las encuestas influyen en la intención de voto?.

Para tratar de responder esta pregunta, debemos entrar al campo teórico de la opinión pública y analizar 3 posibles explicaciones.

Teoría de la espiral del silencio

Elisabeth Noelle1 afirmó que los individuos, para no ser excluidos socialmente, suelen reprimir sus ideas, y adaptan su comportamiento con respecto a las actitudes predominantes sobre lo que es y no es aceptable. En este sentido podemos considerar que en determinados casos, el inclinarse o no públicamente por un candidato y/o partido político, puede significar crítica y rechazo social, lo que puede inhibir la respuesta honesta de aquellos a quienes se les encuesta.

El efecto bandwagon

Es un término que fue utilizado por primera vez en 1848 para la campaña política de Zachary Taylor2 y retomado por George Gallup3en 1940 para referirse al efecto que se ve reflejado principalmente, en aquellos cuya intención de voto no ha sido totalmente definida. De acuerdo a este fenómeno, la encuesta influye en los indecisos para votar por aquel que va a la cabeza en los sondeos y, de esta forma, corresponder con un sentido de pertenencia y sentirse satisfecho, contribuyendo a la victoria del “mejor” candidato.

Este efecto se puede reforzar cuando el candidato mejor posicionado va subiendo poco a poco en los sondeos de opinión. Sin embargo, presentar una amplia ventaja puede también representar un problema, pues puede provocar el llamado efecto de relajación, que consiste en que los simpatizantes del candidato puntero consideran innecesario su voto porque dan por hecho la victoria.

En sentido opuesto, los seguidores de aquellos candidatos que van abajo en las encuestas se desmotivan porque perciben que, con o sin su voto, la elección ya está perdida.

El efecto underdog

En contraparte, el efecto “underdog” no afecta directamente la intención de voto, pues la información presentada por el sondeo refuerza la idea de votar por aquel que va perdiendo o en segundo lugar, ya sea por simpatía política o para llevar la contraria a la mayoría, cuando sorpresivamente el underdog vence al favorito se produce el “upset” o victoria sorpresa.

También hay que considerar que las encuestas pueden ser modificadas a conveniencia de un candidato, y pueden ser diseñadas meticulosamente para desempeñar un papel desmotivador en contra de uno o varios contrincantes. No hay que perder de vista que no hay una teoría definitiva que demuestre la no fiabilidad de las encuestas de opinión, tampoco existen metodologías que prevengan totalmente la creación de sondeos que favorezcan o desfavorezcan a un candidato.

Como ya se mencionó, es un error considerar los datos arrojados por las encuestas como un adelanto de los resultados. Finalmente, estas son sólo una aproximación de la respuesta popular con respecto a cierto tema. Lo verdaderamente importante es empatar las necesidades sociales con las propuestas mejor planteadas del o los candidatos, analizar la trayectoria de estos y no decidir el voto basándose únicamente en la opinión popular.

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1 Politóloga alemana.
2 Militar, duodécimo presidente de los Estados Unidos.
3 Estadístico y matemático estadounidense.

Referencias:

Gálvez, L. (2011). Las encuestas electorales y su debate sobre la influencia. Revista Mexicana de Opinión Pública , 32-34.

Noelle, E. (1992). La espiral del silencio: Opinión Pública: Nuestra piel social. Allensbach, Alemania: Paidos.

Ontiveros, J. (28 de Mayo de 2018). Diario de Morelos: Noticias. Obtenido de Diario de Morelos: https://www.diariodemorelos.com/noticias/encuestas-no-definen-ganador-opina-experto

Sánchez, F. (2016). Los sondeos electorales: sus efectos deformadores de la opinión pública. Biblioteca Juridica Virtual del Instituto de Investigaciones Juridicas de la UNAM , 82.

Sánchez, F. (17 de Abril de 2018). Faustino Sánchez Guindo. Obtenido de Faustino Sánchez Guindo: https://faustinosanchezguindo.com/2018/04/17/que-es-el-efecto-bandwagon-y-el-efecto-underdog/

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