Ciencia de datos o cómo los robots conquistaron el mundo

¿Cuántas veces te ha pasado que Netflix te sugiere que veas determinada serie o película? ¿o que YouTube o Spotify te ofrece una lista de reproducción muy cercana a tus gustos? Ni qué decir de la serie de comerciales que aparecen en forma de banners en los juegos del celular, o mientras lees noticias en diversas plataformas de la red que, casualmente, coinciden con algunas de tus compras por internet.

El tema no es nuevo y, por el contrario, numerosos medios y teóricos de la comunicación nos han explicado una y otra vez cómo funciona la gratuidad de la red, o el papel de las cookies y otras herramientas que recolectan nuestros datos para después procesarlos y que, finalmente, vuelven a nosotros en la forma de sutiles mensajes que nos invitan a seguir consumiendo[1].

Más que una forma de hacer uso del Big Data, o de una sofisticada manera de analizar e interpretar información, se trata de un principio que rige nuestra época, en la que los datos, sin importar su magnitud y naturaleza, son la esencia que sostiene a nuestra sociedad de la información[2]. ¿Cómo? El proceso es relativamente sencillo:

 

Ciclo de la información en la red

Fuente: elaboración propia.

 

Las fases 4 y 5 del ciclo son las que no terminan de convencer a los estudiosos de los procesos sociales y cambio social. ¿Por qué? Se sabe que uno de los grandes insumos de la inteligencia artificial son precisamente los datos. Se trata de un conjunto de instrucciones ordenadas que son resultado del procesamiento de grandes volúmenes de información dispuestos en artefactos diseñados para facilitar nuestra vida cotidiana, resolver problemas o realizar tareas imitando la capacidad humana (celulares, computadoras, electrodomésticos inteligentes, etc.).

En ese sentido, la inteligencia artificial está articulada con la ciencia de datos cada vez que la información es analizada y estructurada para que, gracias a variables seleccionadas, nuestros dispositivos “predigan” lo que queremos, lo que necesitamos o cómo nos comportaremos.

Si recuerdas la película de Wall-E (2008), las personas que se encuentran en el espacio están confinadas en una especie de cama mientras las computadoras y todo tipo de tecnología los provee de comida y entretenimiento.

En 2002 la película Minority Report  nos sorprendió con la predicción de las probabilidades que tiene una persona de cometer un crimen en un programa que usa sus datos para determinarlas; este escenario sugería el poder que puede tener el uso estructurado de la información respecto al comportamiento de las personas.

Pero pronto el uso de datos brincó de la pantalla grande a la realidad cuando salió a la luz en 2018, el trabajo realizado en 2014 por la consultora Cambridge Analytica para recopilar datos de cerca de 300.000 personas que repondieron una encuesta en Facebook, pero que bien podría haber afectado a 87 millones de usuarios. En este marco, las empresas no solo fueron acusadas del robo de datos, sino de su utilización “poco ética” para guiar el voto de los estadounidenses hacia Trump, así como de los ingleses durante el Brexit (Rosenberg & Dance, 2018; Guimón, 2018).

En medio del vertiginoso asenso de la ciencia de datos en el marco del COVID, experiencias como las que se citaron, nos remiten a un imperativo esfuerzo por reflexionar el poder que tienen los datos para dar forma a nuestra sociedad. ¿quiénes tienen nuestros datos? ¿cómo los están recopilando? Pero sobre todo ¿para qué los utilizan?

En sus publicaciones[3], el historiador Yuval Noah Harari aborda este cuestionamiento para destacar uno de los grandes conceptos que explicarían este cambio de paradigma: el dataísmo[4].

Dataísmo es un término que ha sido utilizado para describir la mentalidad, filosofía o religión creada por el significado emergente del Big Data, la inteligencia artificial y el Internet de las cosas (IoT) (N0SCE, 2019).

Según Harari, atravesamos por un periodo sin precedentes que nos llevaría a respaldar de manera absoluta el conocimiento, los sentimientos y toda forma de ser y hacer en el mundo en los datos. Nada que pudiera ocurrir fuera de la dimensión “dataísta” sería verdad (Lewis, 2018).

No obstante, estamos en una etapa temprana y aún es necesario discutir diversos aspectos del manejo de datos que marcarían la diferencia entre la manipulación societal o la creación de alternativas para hacer del mundo un lugar mejor. Para Harari como para el filósofo Byung-Chul Han es necesario hacer global y pública la discusión respecto a:

  • La privacidad de los datos
  • El aprovechamiento de los datos
  • Cómo y con qué datos trabajar
  • La liberación de los datos (Morelos, 2018; Renduales, 2020)

Más allá de tener una postura “satanizadora” del uso de datos, los cuestionamientos alrededor de semejante paradigma, interpelan a la complejidad de la realidad en la que vivimos, la cual, lentamente se juega su veracidad en los procesos de recolección, análisis e interpretación de datos.

En este marco, debemos preguntarnos el papel que juega la cualidad humana, pues “aunque el dataísmo es una forma de conocimiento, esta anula el pensamiento”, es decir, “No existe un pensamiento basado en los datos. Lo único que se basa en los datos es el cálculo” (Renduales, 2020).

No es que los robots se vayan a rebelar contra la humanidad que los creó como en la película Yo, Robot (2004), o que la inteligencia artificial se vuelva en contra de sus gestores, sino que su carácter racional llegue a dominar la cualidad humana y termine por sustituirla. Peter Handke dice en una de sus anotaciones: ‘¿Quién dice que el mundo ya está descubierto?’. El mundo es más profundo de lo que pensamos” (Renduales, 2020).

Notas

[1] Conoce más del tema, consulta el artículo Libertad en la web: el precio de la gratuidad en la sociedad de la información, disponible en el siguiente link: https://www.iexe.edu.mx/comunicacion/libertad-en-la-web-el-precio-de-la-gratuidad-en-la-sociedad-de-la-informacion.html

[2] Término popularizado por el sociólogo Manuel Castells en su obra de tres tomos “La era de la información”.

[3] Sapiens, Homo Deus y 21 lecciones para el siglo XXI.

[4] Se sabe que si bien Harari no fue el primero en utilizar el término, sí ha desarrollado una propuesta en torno al uso de datos y los efectos en la sociedad y la importancia de que estos sean liberados.

Referencias

Akillheals. (27 de agosto de 2015). Minority report Pre Crime Mr Marks intro. Obtenido de https://www.youtube.com/watch?v=2bvFr2ANNkM

Bont de, J. (Productor), & Spielberg, S. (Dirección). (2002). Minority Report [Película]. Estados Unidos: DreamWorks; 20th Century Fox.

Brooks, D. (4 de febrero de 2013). The Philosophý of Data. The New York Times. Obtenido de https://www.nytimes.com/2013/02/05/opinion/brooks-the-philosophy-of-data.html?auth=login-email&login=email

Food Juggle. (24 de diciembre de 2013). WALL·E. Fitless Humans. Obtenido de https://www.youtube.com/watch?v=s-kdRdzxdZQ

Guimón, P. (27 de marzo de 2018). “El Brexit no habría sucedido sin Cambridge Analytica”. El País. Obtenido de https://elpais.com/internacional/2018/03/26/actualidad/1522058765_703094.html

Lewis, H. (15 de agosto de 2018). 21 Lessons for the 21st Century by Yuval Noah Harari review – a guru for our times? The Guardian. Obtenido de https://www.theguardian.com/books/2018/aug/15/21-lessons-for-the-21st-century-by-yuval-noah-harari-review

Morelos, M. (20 de abril de 2018). Dataísmo: el nuevo culto a los datos. En Universal. Obtenido de https://www.eluniversal.com.mx/techbit/dataismo-el-nuevo-culto-los-datos

Morris, J., Collins, L. (Productores), & Stanton, A. (Dirección). (2008). WALL-E [Película]. Estados Unidos.

N0SCE. (5 de diciembre de 2019). ¿QUÉ ES EL DATAÍSMO? LLEGA LA NUEVA RELIGIÓN QUE ADORA LOS DATOS. Obtenido de PijamaSurf: https://pijamasurf.com/2019/05/que_es_el_dataismo__llega_la_religion_que_adora_los_datos_1/

Renduales, C. (17 de mayo de 2020). Byung-Chul Han: “El dataísmo es una forma pornográfica de conocimiento que anula el pensamiento”. El País. Obtenido de https://elpais.com/cultura/2020/05/15/babelia/1589532672_574169.html

Rosenberg, M., & Dance, G. J. (10 de abril de 2018). Así funcionaba la recolección de datos de Cambridge Analytica. The New York Times. Obtenido de https://www.nytimes.com/es/2018/04/10/espanol/facebook-cambridge-analytica.html

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Mónica C. Palma Rivera

Sobre la autora

Comunicóloga, maestra en Ciencias Sociales y Humanidades, sus campos de interés son los estudios culturales, los estudios subalternos y las organizaciones de la sociedad civil. Docente y escritora amateur, tiene debilidad por las antigüedades.  

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