¿Cómo escribir de manera efectiva y persuasiva? Una guía rápida para el servicio público y los negocios

¿Cómo escribir de manera efectiva y persuasiva? Una guía rápida para el servicio público y los negocios

¡Esto no es posible! Llevas ya varias horas frente a la pantalla con la hoja digital en blanco, has escrito apenas un par de párrafos pero te sientes inseguro, no son los suficientemente buenos. De este documento depende que se tomen decisiones importantes en tu trabajo y las palabras que elijas pueden definir el rumbo de las cosas.

La gran mayoría, en algún momento, nos hemos enfrentado al síndrome de la hoja en blanco, quizá no porque no sepamos que escribir sino, por el contrario, al tener tantas posibilidades y formas para decirlo, nos es complicado elegir la más acertada y persuasiva.

La escritura persuasiva es una habilidad muy importante y valorada tanto en el ámbito público, como en el privado; pues nos permite comunicar ideas de forma clara y precisa para encaminar la toma de decisiones de las personas.

Sin embargo, a pesar de su relevancia, solemos pensar que sólo algunas personas virtuosas pueden tener la facilidad de atrapar al lector y convencerlo, y creemos que dichos profesionales se encuentran sólo en ámbitos como el marketing, el periodismo o la literatura. La buena noticia es que esto no es del todo cierto, las habilidades comunicativas relacionadas con la escritura se pueden desarrollar y perfeccionar a través de técnicas y ejercicios muy sencillos pero poderosos, vayamos por partes.

Si bien, los inicios de la escritura persuasiva pueden remontarse a la Grecia clásica alrededor del año 485 a. C. con la llamada retórica, quizá sea más conveniente fijar nuestros ojos a finales del siglo XVIII, cuando surgió un movimiento llamado Romanticismo.

Dicho movimiento se caracterizó por el subjetivismo; es decir, ya no había nada que no se explicase desde dentro del alma humana. Toda la realidad se generaba desde el sujeto, permitiendo así que la creatividad y las obras románticas cobraran vida a través de la perspectiva del individuo.

A partir de este hito, las personas tuvieron una gran apertura a la seducción; se dieron cuenta que era importante transmitir los sentimientos pues estos generaban respuestas positivas en el sujeto receptor. En este sentido, Joe Vitale en su libro Escritura Hipnótica (2008) nos dice que, es posible crear una escritura capaz de fijar los ojos a la página; que puede ser tan clara, concisa y efectiva que es inevitable leerla completamente.

La comunicación escrita puede ser tan profunda y poderosa que puede inhibir el dolor e incluso, persuadirnos para dejar malos hábitos como el fumar. Aunque para llegar a desarrollar textos que logren cambios radicales en los lectores se requiere de mucha dedicación, sin embargo, es posible mejorar si abocamos nuestros esfuerzos en una sola cosa, ¡seducir! Pero, ¿por dónde empezamos?

¿Cómo iniciar?

Tanto en el ámbito público, como en el privado, cuando llega el momento de escribir para convencer, perdemos mucho tiempo escuchando nuestra voz interior; castigándonos por cada palabra que colocamos pensando si es lo suficientemente buena.

¡Olvídate de eso! Enfócate en lo verdaderamente importante y para lograrlo debes responder a las preguntas: ¿cuál es el objetivo que quiero cumplir?, ¿qué idea central quiero colocar en la mente de quien lee?; una vez que lo tengas presente comienza a escribir, no pienses mucho en ello sólo hazlo y no te detengas, el tiempo para editar, cortar, agregar o redefinir, vendrá después; no esperes que tu estilo sea pulcro al primer intento.

Clarificar nuestro objetivo, nos va a permitir mantener un rumbo, quizá puedas divagar un poco, pero al final esta brújula te ayudará a plasmar mucho mejor la idea central. La razón para iniciar escribiendo sin reflexionar mucho al respecto, es quitar esos filtros mentales que todo el tiempo nos están repitiendo que lo escrito está mal. Al finalizar esta etapa, tendremos un diamante que debemos ir puliendo poco a poco.

Nutre tu vocabulario

Por fortuna en el mundo digital disponemos de muchas herramientas para cumplir con este punto; puedes comenzar identificando a tus autores favoritos, intenta adaptar su estilo a tu escritura, sin llegar al plagio, únicamente tomando algunas cosas para mejorar, como el que aprende a hacer grandes jugadas a partir de observar a Cristiano Ronaldo, quizá nunca llegues al nivel del astro portugués, pero quién sabe, el primer paso es intentarlo.

Durante este paso debes poner especial atención en evitar aburrir al lector, así como utilizar distintas palabras que eviten la constante repetición de unas cuantas. Como se mencionaba, el mundo digital nos permite pastorear distintos campos para ir recolectando lo mejor de cada uno.

A continuación, te dejo unos links que te ayudarán a acelerar el proceso de nutrir tu vocabulario:

http://www.wordreference.com/sinonimos/

http://servicios.elpais.com/diccionarios/sinonimos-antonimos/

http://www.buscapalabra.com/sinonimos-y-antonimos.html

http://www.sinonimos.com

 ¿Cómo seducir?

Sé disruptivo, puedes comenzar con cosas que el receptor no esperaría, realiza preguntas reflexivas que lo inviten a adentrarse en lo importante que sería seguir leyendo para resolver esa duda que ya incrustaste en él: “¿cuánto cuesta tu vida?”, “¿sabes cómo te facilitaría la vida al obtener “X” en tus manos?”, “¿alguna vez has sentido un dolor profundo en el estómago sin saber muy bien por qué?” (Gordoa, 2017).

Promete

Una vez que atrapaste la atención a través de una pregunta donde se encierra el problema, ahora es el turno de explicar cómo podrás darle solución. Esto hará que los lectores continúen atrapados en el tema; si te concentras lo suficiente en ello, podrás guiarlos hasta el desenlace de la lectura.

Muestra evidencias

Una vez que muestras cómo dar solución al problema lo importante es reforzarlo a través de datos duros, experiencias o ejemplos que te permitan ganar la confianza de las personas. El efecto que se crea es que instantáneamente se cumple la promesa, de tal forma que el lector estará en el punto máximo de la seducción.

Cierra el trato

Aquí viene un punto muy interesante, debes tener presente que lo más difícil ya lo lograste desde pasos antes: captar la atención del lector y guiarlo de la mano hasta este punto, ahora simplemente tienes que pedir lo que necesitas. Si deseas que aprueben tu propuesta, este es el momento para plantearlo, si deseas un aumento de presupuesto para un proyecto, escríbelo; ten en cuenta que las personas no pasarán a la acción a menos que se los pidas.

Bien, con estas simples recomendaciones tendrás la oportunidad de mejorar en tu escritura y a la vez lograrás seducir al lector. Recuerda, no importa a quién vaya dirigido, mientras cumplas con las pautas, escribir no sólo será más fácil, sino divertido.

Por último recuerda que para escribir, primero tienes que leer para enriquecer lo que piensas. Se suele tener la idea de que escribir y leer son dos mundos distintos, como si fueran líneas paralelas que nunca logran unirse, lo cierto es que ambos pertenecen al mundo de las palabras y uno, alimenta al otro. No alimentes tu pluma sólo de tinta, sino también de ideas.

 

Referencias

Clayton, E. (2015). La Historia de la Escritura. Siruela

Gordoa, A . (2017). El Método H.A.B.L.A. Aguilar.

Vitale, J. (2008). Escritura Hipnótica. Alamah.

 

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Diana Bautista Villagómez

Sobre la autora

Comunicóloga, Maestra en Periodismo Político, redactora, locutora y columnista. Con Experiencia en medios de comunicación y cazadora de noticias 24/7. Apasionada de la radio y docente por vocación. Aficionada del futbol soccer y de la NFL.

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