Futbol, Abogacía y Educación ¿La doble moral del mexicano?

11 . 08 . 2020 

Autor
Vladimir Escalona Mexica

Experto en redacción y corrección de textos, así como en las áreas de Gestión del Conocimiento y deontología de la profesión. Actualmente es docente en IEXE Universidad.

El pasado 29 de julio se giró una orden de aprehensión contra Ángel Junquera Sepúlveda (Ibancovichi, A. 2020) (hasta ese entonces, presidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados y director de la revista “El mundo del Abogado”). Esto puede ser una muestra de la descomposición social producto de un imaginario respecto a la doble moral del mexicano, tanto en lo profesional como en el futbol, y la deficiencia del sistema educativo en la formación de personas críticas, reflexivas y éticas.

Ángel Junquera presuntamente colaboró con “Billy” Álvarez (hasta ese momento, presidente de la Cooperativa Cruz Azul como del club deportivo) en la conformación de empresas fantasmas para desviar recursos de la cooperativa (Ibancovichi, A. 2020). Los reflectores de la noticia se enfocaron en el ámbito deportivo, ya que, una posible consecuencia (en caso de encontrarse culpables), sería la desafiliación del Club Deportivo Cruz Azul de La Liga MX. Si bien es cierto, que, desde hace tiempo, el Cruz Azul es famoso por sus intentos fallidos más que por sus títulos, no deja de ser un activo importante para la afición futbolera de México.

El simple hecho de que la noticia se enfocara en el ámbito deportivo deja entrever el imaginario de la doble moral del mexicano. Para nosotros pocas cosas son realmente importantes y lo demuestran nuestras acciones: tener para pistear, entablar relaciones sentimentales “tóxicas”, reírse de la desgracia ajena y/o propia y que “tu equipo” gane cada fin de semana; son cosas que no pueden faltar en la vida de la mayoría de los mexicanos.

Lo anterior, se contrapone a la forma de pensar: “¡ya le voy a echar ganas!, ¡primero Dios saldremos adelante!, ¡como México, no hay dos!, ¡somos el país más chingón!…”. Pero esta dicotomía entre nuestra forma de actuar y pensar no permite que nos enfoquemos en buscar soluciones a los problemas que nos enfrentamos día a día: la corrupción, la delincuencia organizada, la partidocracia, la violencia familiar y de género, el analfabetismo funcional, la pobreza, entre otros. Incluso, parece que estos problemas son tan cotidianos que ya nos acostumbramos a ellos, son parte de nuestra forma de ser, la cual, no queremos cambiar.

Quizá, esto se deba a dos situaciones; por un lado, al conformismo y/o ignorancia de la clase media, baja y extrema pobreza, producto, en parte, del precario sistema educativo y, por otro, la misma doble moral que impera en la clase alta del país; esas personas encargadas de dirigir las empresas, despachos, sindicatos, partidos y puestos políticos que, parece, sólo ven por sus propios intereses.

Tal vez, esto último sea difícil de aceptar, pero la notica de Junquera puede ser el botón de muestra. Al ahondar en el tema, uno puede encontrar que aquel personaje tuvo una buena formación académica, estudio en la Universidad La Salle, tiene el grado de maestría en Filosofía por la Universidad Panamericana y tiene un posgrado en Derecho económico (Junquera y Forcada, 2019). Para apuntalar la cuestión, esto dijo cuando tomó posesión de la presidencia del Ilustre y Nacional Colegio de abogados:

(…) debemos actuar con base en un estricto control ético entre pares; tenemos que certificarnos con un esquema que favorezca la pulcritud del ejercicio profesional (…) debemos ir de la mano de la formación continua (…) que nos permita tener certeza de nuestro desempeño profesional, y que todos aquellos a quienes servimos tengan la tranquilidad de saberse bien representados [así como] (…) que quien aboga por ellos cumple con lo que la ley exige. Así podremos estructurar como gremio no sólo un México digno, sino transitar hacia un país mejor. (Foro Jurídico, 2018)

Dejando de lado la cuestión inocente o culpable, no se puede negar que, este hecho, pinta una raya más al tigre de la abogacía, incrementa el estigma “estudia Derecho para obrar chueco” en la sociedad. Además, se hace evidente que nuestro actuar y pensar tienen diferentes fundamentos “morales”; esta dicotomía no permite que la clase alta vea los problemas de todo el país y, mucho menos, que pretenda hacer realidad algunas soluciones plausibles a dichas situaciones.

Ahora bien, este actuar de la clase alta es abrumador por la falta de contrapeso de las clases media, baja y extrema pobreza, pero ¿cómo pueden oponerse y sancionar dicho actuar, si la realidad a la que se enfrentan dichas clases está mediada por el conformismo y la ignorancia? Un causante de esto es el sistema educativo. Es bien sabido que, desde hace tiempo, México no tiene un buen desempeño en las pruebas PISA. De acuerdo a Backhoff (2016), este bajo desempeño académico, limita “(…) el acceso (…) a trabajos bien remunerados y una menor participación política y social (…)” de los jóvenes.

Esta situación parece irreversible, sobre todo, cuando las últimas reformas y políticas educativas se centran en cuestiones laborales y de inclusión, es decir, la apertura al nivel superior, y dejan de lado el fortalecimiento del pensamiento crítico, reflexivo, creativo y ético en los programas educativos de todos los niveles. Es fácil darse cuenta que, de nada sirve tener 60, 000 alumnos en la universidad si la mayoría de ellos carecen de las habilidades básicas de memorización, lectura, escritura, así como razonamiento matemático y un sistema básico de valores ni siquiera está contemplado (INEE, 2019). Ni hablar de procesos más complejos como la argumentación, deducción, inducción, innovación y ejercicio de la prudencia.

Si a lo anterior se le añade la contingencia sanitaria y por lo mismo, la necesidad de utilizar los recursos tecnológicos para los procesos de enseñanza-aprendizaje a distancia, es inevitable que surjan preguntas: ¿la capacitación que reciben los docentes (suponiendo que así sea) es suficiente para adaptarse a esta nueva realidad?, ¿cómo un docente puede provocar dicho pensamiento crítico, creativo y axiológico a partir del uso de la tecnología si está sometido por la misma doble moral? Y, se puede reformular la vieja pregunta de Sócrates, ¿se puede enseñar a ser virtuoso por medio de una aplicación?

Uno se puede dar cuenta de la importancia en implementar una educación integral para todas las clases sociales; es decir, que abarque las dimensiones crítica, reflexiva, creativa y ética para todos los sectores de la sociedad, ya que, si en la clase alta teniendo acceso a una “buena educación” se encuentran casos de corrupción, actividades ilícitas, clasismo, discriminación, daño ecológico… los cuales marcan el rumbo del país, ¿qué se puede esperar de las clases media, baja y extrema pobreza con una educación deficiente?

Ya para terminar, países como Corea, Shangai o Singapur han demostrado que al incrementar el nivel académico de la población se puede tener acceso a un mejor estilo de vida y reducir los índices de corrupción y delincuencia. Para que México pueda hacer esa transición o mitigar los problemas sociales y económicos es indispensable que los profesionistas de la educación y las instituciones educativas sean portadores de estas habilidades para que se vaya desmontando tanto la ignorancia como el conformismo e ir erradicando la doble moral que imperan en la sociedad mexicana, puesto que, nadie puede dar lo que no tiene.

Referencias:

Backhoff, E. (2016). “Estudiantes de bajo rendimiento en México”. Recuperado de https://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/articulo/eduardo-backhoff-escudero/nacion/2016/03/30/estudiantes-de-bajo#:~:text=Los%20resultados%20del%20estudio%20indican,encuentran%20fuera%20del%20sistema%20educativo.

Foro Jurídico (2018). “Ángel Junquera Sepúlveda tomó posesión como Presidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados”. Recuperado de https://forojuridico.mx/angel-junquera-sepulveda-tomo-posesion-como-presidente-del-ilustre-y-nacional-colegio-de-abogados/

Ibancovichi, A. (2020). “Fiscalía General de la República solicitó orden de aprehensión a presidente de Cruz Azul”. Recuperado de https://naciondeportes.com/orden-de-aprehension-a-guillermo-alvarez-de-cruz-azul/

INNE (2019). “La educación obligatoria en México, Informe 2019”. Recuperado de https://www.inee.edu.mx/medios/informe2019/stage_02/index.html

Junquera y Forcada (2019). “Ángel Martín Junquera Sepúlveda”. Recuperado de https://www.junquerayforcada.com/angel-junquera

Comentarios

Relacionadas

Estudia una licenciatura, maestría o doctorado
100% en línea


Solicita una beca

Inscripciones abiertas

¡Chatea!
1
¿Necesitas ayuda?
Hola, si quieres saber más sobre nuestras becas o planes de estudio estamos para atenderte.