Problemas sin fin o ¿por qué se presentan los mismos problemas varias veces?

11 . 08 . 2020

Autor
Eduardo Morales Licea

Experto en mercadotecnia B2B nacional e internacional en las áreas operativas y extratégicas. Actualmente consultor en marketing y colaborador articulista de IEXE Universidad.

Todos enfrentamos problemas de manera recurrente, situaciones que en ocasiones creemos que ya han sido resueltas. Esto nos sucede tanto a nivel personal, como académico y profesional.

Es bastante común que un conflicto con el que se había lidiado, y se consideraba superado, aparezca nuevamente cuando menos se espera. La aparición sorpresiva de esa vieja dificultad terminará, en muchos casos, por generar nuevas.

¿Por qué “vuelven” a nosotros los mismos problemas en diversos ámbitos de nuestra vida? A continuación, te enlistamos las cinco razones principales:

 

  1. La cultura del “bomberazo” o de salir del paso. Se tiende a concebir un problema, y, por tanto, a buscar su solución, hasta que se encuentra justo enfrente. Se cree innecesario poner atención a situaciones que no existen.  ¿Para qué preocuparnos por aquello que no ha sucedido o que sucedió y se solucionó en el pasado?

La cultura de “apagar fuegos” es predominante sobre la cultura de prevenirlos. La aparición inesperada de un problema (por primera vez o no), crea una situación de emergencia, en la que es prioritario resolverlo lo antes posible, y con los recursos disponibles en ese momento para poder seguir adelante.

Si descubrieras una gotera en el techo de tu habitación, lo primero que debes hacer es detenerla.  ¿Pero una vez que el techo ya no gotea, deberías olvidarte del problema? ¿Qué te garantiza que tu techo no volverá a gotear sino te tomaste el tiempo de investigar la causa?

  1. Resolver y dar el asunto por terminado. Cuando un problema se convierte en emergencia, y se resuelve utilizando la técnica de “prueba y error”, o la “experiencia” de alguna persona, no se están destinando los recursos necesarios para definirlo e identificarlo de manera correcta.

Tomando como referencia el techo que gotea, si únicamente lo detuviste probando varios procesos que encontraste en YouTube, hasta que uno funcionó, o en su defecto, tapaste la gotera de la misma forma en que lo habías hecho en el pasado (si ese fuera el caso), y lo diste por resuelto, es bastante probable, que algún día vuelva a filtrarse el agua a tu habitación.

Cuando no se cuenta con una metodología que ayude a identificar la  raíz del problema, se está intentando darle solución sin primero definirlo y sin saber la causa real que lo provocó; el riesgo de que la situación se repita es bastante alto.

  1. ¿Corregir? De nada sirve conocer la causa de un problema, sino se va a eliminar. Se deben aplicar acciones correctivas para eliminarlo desde su verdadero origen.

Imagina que, tu solución para corregir la gotera en el techo es colocar debajo de la misma, una cubeta que debes vaciar constantemente para evitar que se derrame, sabiendo que aquella proviene de una sección mal impermeabilizada en la azotea de tu habitación.

  1. Preocuparse solo de hoy. Suponiendo que se ha identificado y definido el problema de manera adecuada, se conoce su origen y se han aplicado acciones correctivas, aún existe la posibilidad de que este se vuelva a presentar.      Por ello, requieres  implementar acciones preventivas. En caso de la gotera, deberás preguntarte:

¿Haber impermeabilizado el techo esta temporada de lluvias, te prepara inmediatamente para la siguiente temporada de lluvias? ¿Qué necesitarías hacer en caso de que el problema reaparezca en el futuro?

  1. Sin documentación. ¿Qué sucedería si todo lo anterior se lograra de manera exitosa pero nadie hubiera registrado paso a paso lo que se debía hacer? Al igual que cualquier buena historia sin contar, la mejor solución quedaría perdida en la nada.

Supongamos que, alguien más ocupa tu antigua habitación, y tú no te molestas en comunicar el problema de la gotera, ni sus causas, ni su solución, ni con qué regularidad hay que prevenirlo. Lo más seguro es que ese nuevo inquilino termine con goteras en su habitación.

En conclusión, la mejor manera de evitar los altos costos de los problemas que se repiten es invertir los recursos necesarios para solucionarlos adecuadamente desde la primera vez en que se presentan, sin asumir que no volverán a causar dolores de cabeza en un futuro.

Resulta más costoso y desgastante no implementar un método probado y pertinente desde el inicio, que permita identificar, definir, corregir, prevenir y solucionar problemas. Considera esto la próxima vez que te enfrentes a uno.

Comentarios

Relacionadas

Estudia una licenciatura, maestría o doctorado
100% en línea


Solicita una beca

Inscripciones abiertas

¡Chatea!
1
¿Necesitas ayuda?
Hola, si quieres saber más sobre nuestras becas o planes de estudio estamos para atenderte.