¿Cómo prepararse para las elecciones del 2021 en medio de la pandemia?

Un fenómeno que está sucediendo en la mayoría de los países, especialmente en los latinoamericanos, es el del olvido de la responsabilidad compartida, es decir, la sociedad omite que es un compromiso de todos mitigar y detener el avance de un problema tan grande como la pandemia y que, por lo tanto, esta no sólo recae en los gobiernos. Sin embargo, esta percepción hace que todas las decisiones que toma el Estado en relación a este tema, sean cuestionadas y sometidas a un escrutinio exhaustivo. Esta es una actitud justificable y hasta correcta por parte de la sociedad, sin embargo, desde el punto de vista de los gobiernos, esto los somete a una presión constante donde cada movimiento cuenta pues sus decisiones, de no ser adecuadas, pueden repercutir de manera negativa en la opinión pública y, por ende, convertirse en un arma que utilizarán los próximos candidatos que aspiren a ocupar esos cargos en las próximas elecciones.

En este sentido, conviene repasar algunos puntos fundamentales que tanto las actuales administraciones, así como los futuros candidatos, deben tomar en cuenta para no perder adeptos en un momento tan crítico como este.

Oscar Gómez en su libro La campaña (2019), nos dice que la Kryptonita de toda persona de poder es su propio ego, de tal forma que quien logre separarse de él, podrá dar un cambio vertiginoso en favor de sus planes a futuro. Para conseguirlo hay 5 pasos:

  1. Aprende a aprender.
  2. Habla menos y escucha más.
  3. No escuches para atacar.
  4. Empatiza con tus votantes.
  5. Deja atrás tu fama y tus logros.

Desafortunadamente, así como las personas a las que gobiernan, muchos servidores públicos están ensimismados en cómo resolver los problemas de forma individual, olvidando que las decisiones deben ser de responsabilidad compartida; es decir, que le competen a sus equipos y a la sociedad en general, por esta razón deben estar conscientes que, si bien es cierto que en ellos recae la toma de decisiones, esto no erradica la participación ciudadana y la opinión informada de expertos.

Partiendo de esta premisa podemos detectar con mayor facilidad lo que está en juego, en especial cuando se está a poco menos de un año de disputar tres mil 200 cargos de elección popular, entre diputados (federales y locales), presidentes municipales, regidores y síndicos; así como 13 gobernadores.

 

Pero, ¿cómo pueden los candidatos capitalizar la pandemia?

Lo primero que debemos tomar en cuenta es un mapeo de la situación actual, pues como ya se dijo, cada acción cuenta, así que es muy importante entender desde nuestra trinchera cómo podemos aprovechar las áreas que están descuidando, por un lado, el servidor público en turno, y por el otro, los futuros candidatos.

Para acceder o mantener el poder, debemos tomarnos el tiempo para analizar a las personas, saber cuál es la posición que ocupa ante nosotros nos permitirá entender cómo actuar; en ese sentido debemos contemplar y reconocer si el servidor público o candidato se encuentra en un nivel más alto de poder o bien, debajo de nosotros. No siempre atacar o criticar de forma directa cada acción del gobernante en turno es la mejor decisión (Greene, 2010).

Así que, para capitalizar la pandemia de cara al 2021 se deben considerar estos 4 puntos:

  1. Evita la confrontación directa: actualmente en México existe una división muy marcada entre una corriente política y otra, enfrentar de forma directa a la más fuerte es básicamente un suicidio, debido a que será desgastante y sobre todo genera pocos adeptos, lo mejor ante esta situación es esperar o incluso ser un aliado.

Por ejemplo, si se es presidente municipal, lo ideal es evitar en todo momento las críticas hacia el gobierno estatal, independientemente si ha emanado de un partido distinto. Por lo consiguiente, los gobiernos estatales deben de hacer lo propio con el federal.

  1. Busca disipar los miedos: desde la llegada de la pandemia a nuestro país y hasta este momento; todos los ciudadanos hemos experimentado el miedo y la intriga por no saber qué va a pasar en términos económicos y, en especial, por sentir que nuestra salud está amenazada.

¡Este es el momento perfecto para disipar los miedos!, mientras que muchos se dedican a criticar, otros se dedican a actuar, anticipándose a los problemas y respetando el apoyo por parte del gobierno inmediato; esto generará una percepción de seguridad ante los ciudadanos demostrando tener control de la situación, ejecutando todas las tareas sencillas que no necesitan previa autorización.

  1. Escucha a la gente: como se ha comentado, el error más grande de una persona, especialmente de quien ostenta poder, es mantener una actitud hermética. Julio Franco en su obra “Diseño de Políticas Públicas” nos dice que, para la atención efectiva de problemas públicos, también debe participar la ciudadanía, especialmente la población afectada por un problema público, ya que le otorga legitimidad a este proceso y permite que la sociedad esté incluida y sea copartícipe en la solución.

La fortaleza antes y durante un cargo radica en la fuerza que se genera a través de los ciudadanos, así que, si se quiere aspirar a ser servidor público se debe poner mucha atención a las propuestas que la ciudadanía ofrece.

  1. Haz a través de otros: complementando el punto 1 (evita la confrontación directa), hay ocasiones que puede ser necesario contraatacar, sin embargo, si el objetivo se encuentra en una posición inferior a la propia, lo mejor es esperar a que otras personas hagan el trabajo sucio. Las hienas o las aves carroñeras viven de la caza de los demás y han aprendido que, si esperan los suficiente, siempre encontrarán a alguien más que haga el trabajo por ellos (Greene, 2010).

Para finalizar, hay que tomar en cuenta que lo peor que puede hacer un gobernante es actuar a la defensiva, esto genera la percepción de que los demás marcan la pauta. Algo muy similar sucede con los aspirantes a un cargo público, quienes deben evitar a toda costa la apreciación de que se la pasan apagando incendios. En ambos casos, la mejor opción es permanecer fieles a una estrategia bien definida.

La crisis de salud vino a cambiar nuestra realidad en todo sentido y para las elecciones del 2021 no será la excepción, así que es preferible que quienes busquen un cargo popular, comiencen actuar desde este momento, porque es justo en momentos de crisis cuando se pueden capitalizar muchas variables y donde, desde ahora, se pueden definir los resultados.

 

Referencias

Franco, J. (2017). Diseño de Políticas Públicas. Ciudad de México: IEXE Editorial.

Gómez, O. & Molina, A. (2019). La Campaña: guía práctica para estructurar una candidatura competitiva. Ciudad de México: IEXE Editorial.

Greene, R. (1999). Las 48 leyes del poder. Buenos Aires: Atlántida.

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Mario Medecigo Castillo

Sobre el autor

Ingeniero en Desarrollo e Innovación, asesor de imagen digital en diversas instituciones privadas. Tiene experiencia como coordinador de Comunicación Social en campañas políticas. Le encantan los perros y posee una capacidad especial para adiestrarlos.

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