¿Presupuesto Educativo = Calidad?

25.08. 2020

Autor
Jaime Velazco Velazco

Especialista en la gestión de instituciones públicas y seguridad pública. Actualmente se desempeña como docente en IEXE Universidad a nivel licenciatura, maestría y doctorado.

El presupuesto en educación en México debe entenderse como una inversión a mediano y largo plazo, en donde las estructuras institucionales correspondientes lo tomen como un eje importante y de gran repercusión mundial.  No basta solamente con reflexionar sobre el sistema educativo, el presupuesto, la evaluación y su marco regulatorio; abordar la perspectiva de lo educativo, la igualdad de oportunidades y la equidad, merece tratarse con objetividad. Es necesario, ocuparse de la problemática con acciones políticas y sociales, con un firme y verdadero compromiso de todos los factores que influyen y contribuyen a la educación en México.

El discurso mediático que nos dice que “la falta de oportunidades provoca el nivel de indigencia y de pobreza, y por consecuencia redunda en una inequidad en nuestro país”, nos deja una imagen muy parcial de la realidad, que requiere ser tratada con mayor profundidad, a través de múltiples variables; siendo la calidad educativa una de las más importantes.

Algunos de los elementos inmersos en la calidad educativa son la distribución analizada y planeada sobre el presupuesto en educación en México demanda hoy por hoy, las instituciones con alto nivel de conocimiento sobre la demanda laboral, docentes verdaderamente capacitados y comprometidos, entre otros.

Calidad en la Educación

Hablar de calidad educativa resulta ser en ocasiones heterogéneo, según el sector social que nos involucre.  ¿Cómo concebimos cada uno la calidad educativa? Para algunos representa la infraestructura de las instituciones, para otros el costo de lo invertido, para unos más, los contenidos de los programas en las escuelas o bien, el nivel académico de los docentes.

La propia rentabilidad en algunas instituciones educativas les ha permitido ese gran crecimiento en sus planteles no solo a nivel local, sino nacional. Esto se vuelve un factor de impacto visual, por lo invertido en edificios, mobiliario y tecnología. Sin embargo, la falta de planeación de este crecimiento ha hecho que en algunas ocasiones, los centros se queden como una especie de  “elefantes blancos”,  un objeto de contemplación por la escasez de matrícula.

El costo de lo que pagan en educación para algunas familias, resulta un verdadero sacrificio por enviar a sus hijos a una escuela de privada o de “prestigio”.  Cuando algunas de ellas observan que lo invertido no se refleja en beneficios esperados, esto es, en el acceso a buenos empleos y mejores ingresos como resultado de una educación superior; entonces emergen sentimientos de frustración e impotencia, pero sobre todo, se sienten defraudadas por las expectativas puestas en la institución.

Los cambios de escuela no resultan ser tan sencillos debido al costo de las revalidaciones. En este escenario están involucrados dos factores:

1) la falta de homologación de los programas educativos, así como

2) la disponibilidad de ingreso que las familias tienen que destinar a este rubro.

Aún en sectores con un nivel adquisitivo alto, el costo-beneficio en la educación no resulta ser satisfactorio.

Algunas características de un sistema educativo de calidad son: la eficiencia, la equidad, la relevancia, la efectividad y el impacto social, por mencionar algunas. Cuando nos cuestionamos si la educación en México cuenta con estas cualidades, la respuesta parece ser obvia o mencionarlas pareciera una utopía, pues en la realidad, en numerosas ocasiones, los intereses personales de quienes ostentan la gestión de las instituciones educativas (públicas o privadas)  parecen superponerse a los de la educación, dejando muy distante la calidad.

Aquella, tiene que surgir del interior mismo de sistema al cual pertenece. En este sentido, vale la pena hacer un análisis de las diferentes estructuras involucradas como son: el presupuesto destinado a la educación, la evaluación docente,  los diversos niveles educativos en las diferentes zonas de nuestro país, y claro, el resultado final que son los educandos, todo ello inmerso en un mercado de exigencias laborales dentro de un régimen educativo todavía incierto.

Cambiar el sistema educativo en México articulando todos los factores que intervienen no ha sido una tarea sencilla ni completada, si se le mira en su contexto en donde prevalecen algunos vicios en las cadenas educativas, tales como: instituciones que no ven más que el grosor de su matrícula y lo que ella les puede generar económicamente, así como políticas públicas someras con la carencia de un análisis serio, consciente y con una sólida visión educativa.

Se requiere plantear una serie de estrategias en las que cada actor asuma sus responsabilidades: gobierno, directores, profesores, dueños de escuelas, inversionistas, asociaciones de padres de familia, empleados y alumnos; comprendiendo y asumiendo el gran compromiso que los egresados tendrán, en un futuro próximo, siendo los insumos de los sectores productivos tanto en la administración pública como privada.

Conclusiones

La educación, al estar plenamente ligada a la economía, debe relacionarse con la producción, cubrir la demanda profesional, permitiendo que sea compensatorio para los estudiantes, el tiempo e inversión dedicada al estudio con la calidad recibida.

México requiere formar no sólo profesionales, sino también especialistas e investigadores que tengan la capacidad de aplicar nuevos conocimientos que coadyuven al bienestar social, que puedan innovar métodos, creando nuevos procesos y tecnologías; programas y servicios formales e informales de educación; tener una infraestructura tecnológica y científica, así como acervos actualizados de información física y digitalizada que permitan a los alumnos estar en contacto directo e inmediato con la información y con los conocimientos necesarios para su desarrollo.

Por lo anterior, en el siguiente artículo ahondaremos más en la relación economía-educación para comprender respecto a la forma en que esta se ha convertido en un gran negocio para algunos.

Referencias

  • Cano, García, Elena. (1998). Evaluación de la calidad educativa. La Muralla: México.
  • Marchesi, A. & Martín, Elena. (1998). Calidad de la enseñanza en tiempo de cambio. Ed. Alianza: España.

Comentarios

Relacionadas

Estudia una licenciatura, maestría o doctorado
100% en línea


Solicita una beca

Inscripciones abiertas

¡Chatea!
1
¿Necesitas ayuda?
Hola, si quieres saber más sobre nuestras becas o planes de estudio estamos para atenderte.