Mujeres pioneras: profesionales y escritoras

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Por Gema Mateo Pacheco

Redactor en EXPOST

icono de calendario08/03/2023 7 min de lectura
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Las mujeres pioneras están, en presente y a distancia, de tiempo completo, aportando y construyendo la sociedad que hoy vivimos. En la casa, en la oficina y en la universidad; en el periodismo, en el cine y en la política; en la ciencia, la tecnología y la innovación.

Ahora es una realidad, para el desarrollo de mejores ciudadanías, la paridad de género, inclusión y representación. Sin embargo, hasta antes del siglo XX, el terreno profesional no pertenecía a las mujeres, tal como apuntó la escritora británica Virginia Woolf (1882-1941): “Durante la mayor parte de la historia, “Anónimo” era una mujer”.

La participación de las mujeres tuvo mayor exposición a nivel global en 1857, fecha en que se gestaron los primeros movimientos de defensa de derechos laborales, políticos y educativos. A partir de ese momento, la incidencia de las trabajadoras, activistas, escritoras y mujeres en general dio lugar al contexto actual.

A nivel nacional, aspirar a un cargo de representación política fue posible hasta 1953. Una época de cambios en el país que derivó en nuevas reformas, logrando que décadas después fuera electa la primera mujer gobernadora en la historia de México, Griselda Álvarez Ponce de León.

Visibilizar las mujeres que instauraron los cimientos y son ejemplo para escritoras, líderes y científicas, es tan necesario para que las presentes y futuras generaciones se inspiren para seguir formando nuevos semilleros de profesionales.

 

Escritoras en el anonimato

Cada época histórica tiene significados propios y construcciones sociales que dotan de sentido la creación de intelectuales y líderes, al plasmar sus perspectivas sobre la sociedad en la que viven. Para las mujeres del siglo XX era una época de progresos, de la industria a la democracia, de la educación limitada al derecho universal.

Comprender la cultura y el medio tanto político como social, que propició o permitió la creación literaria, tal como lo menciona Tuñón (2006) es fundamental para reconocer el marco contextual de las obras de las primeras autoras.

A nivel internacional, en la época de 1800 una oleada de mujeres comenzó a escribir, sin embargo, para que sus obras pudieran ser publicadas tuvieron que recurrir al anonimato, otras más a utilizar pseudónimos masculinos para que las editoriales las tomaran en cuenta y sus libros se imprimieran.

La investigadora Teresa de Lauretis (1992), apunta sobre el hecho de invisibilizar a las mujeres, en sus trabajos sobre la imagen fílmica, extrapolable al ámbito literario, que eran vistas como objeto, nunca sujeto, una ausencia que solo vale como representación, porque la cultura la excluye y las mujeres, como seres sociales, se construyen a partir de los efectos del lenguaje y la representación, que eran siempre masculino.

Pese a ello, con la valentía y tenor que les correspondió, las mujeres escribieron, nunca lo han dejado de hacer, y aunque el trayecto tuvo muchos obstáculos, sus publicaciones se convirtieron en reconocidas obras clásicas hoy en día. Te mostramos una lista de algunas escritoras que tuvieron que utilizar el anonimato:

  • Aurore Dupin (1832), “Indiana y Valentine”, quien utilizó el pseudónimo de George Sand.
  • Las hermanas Brontë (1847): Charlotte Brontë, “Jane Eyre”, quien firmó como Currer Bell; Emily Brontë publicó Cumbres borrascosas bajo el pseudónimo de Ellis Bell; y Anne Brontë con su obra Agnes Grey, firmada como Acton Bell.
  • Cecilia Böhl de Faber (1849), «La gaviota», con el pseudónimo de Fernán Caballero.
  • Jane Austen (1861), “Sentido y sensibilidad” firmada como “by a Lady”.
  • Beatrice Sparks (1971), “Pregúntale a Alicia”, también en anonimato.
  • Marta Hillers (1945), “Una mujer en Berlín”, firmada como “Anónima”.

En el México de 1910 coincidieron algunas mujeres que nacieron y crecieron a la sombra del Maximato y del Cardenismo, escribieron durante el “milagro mexicano”; algunas florecieron y otras murieron en el México post68 (Tuñón, 2006). Ellas crearon poesía y prosa; novelas y cuentos, guiones de cine y obras de teatro; reseñas periodísticas y artículos de análisis. 

Estas autoras tuvieron en común ser escritoras en un país del tercer mundo, “con grandes carencias y altas tasas de analfabetismo, en el que ciertamente la censura y la autocensura existían” (Tuñón, 2006), no obstante, la cultura se desarrolló en manifestaciones artísticas y literarias notables.

La sororidad, la organización y la creatividad las llevó a editar la primera revista literaria por mujeres, llamada Rueca (1941-1952), la herramienta por antonomasia para impulsar a otras autoras e intelectuales, nacionales o extranjeras, para escribir sobre el acontecer de la época, modelando así las nuevas formas de organización y abriendo los caminos para que más mujeres profesionales tomaran lugar en puestos de dirección editorial.

A su vez, otras autoras mexicanas hicieron de la escritura una vida profesional, convirtiéndose en las primeras en publicar, aquí te presentamos una lista:

  • Amparo Dávila (1928), “Tiempo destrozado”.
  • María Luisa Mendoza (1930), “La O por lo redondo”.
  • Julieta Campos (1932), “Muerte por agua”.
  • Beatriz Espejo (1937), “Muros de Azogue”.
  • Josefina Vicens (1988), quien publicó como “Diógenes García” al colaborar con artículos políticos en diversas publicaciones, y con el de “Pepe Faroles”.
  • Inés Arredondo (1989), “La señal” y “Río Subterráneo”.

 

Participación de mujeres pioneras en la ciencia

Si escribir fue por mucho tiempo un campo inaccesible para las mujeres, en el área de las ciencias exactas fue igual de difícil lograr que fueran reconocidas por sus habilidades y conocimientos en ramas como la física, química o ingeniería.

Por si fuera poco, en la actualidad, de acuerdo a la Organización de Naciones Unidas para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres (ONU Mujeres, 2021), profesiones como la informática y la ingeniería, tienen los porcentajes más bajos de mujeres trabajadoras. Es necesario abrir espacios que inspiren a otras mujeres, que se conozcan instituciones que oferten programas en Ciencias, Tecnologías, Ingenierías, Matemáticas (STEM); o nuevas disciplinas como Ciencias de Datos e Inteligencia Artificial.

La diversidad y acceso para que las niñas y adolescentes puedan seleccionar cualquier profesión que deseen, sobre todo, para que haya mayor número de mujeres pioneras en esta área, fomenta el desarrollo sostenible, impulsa la innovación, el bienestar social y el crecimiento inclusivo (ONU Mujeres, 2021).

Dentro de estas mencionadas áreas educativas, las más dominadas por los hombres son las Tecnologías de la Información (TIC) y las ingenierías, donde la matriculación de mujeres es de 27% y 28% respectivamente (UNESCO, 2018).

“Para 2050, el 75% de los trabajos estará relacionado con las áreas STEM. Sin embargo, hoy las mujeres ocupan apenas el 22% de los puestos en inteligencia artificial, por mencionar solo una.” (ONU Mujeres, 2022).

En el camino para imaginar y aplicar mejores soluciones que beneficien a la población, dar soluciones a problemáticas mundiales y que existan más ciudadanías inclusivas, la incorporación de más mujeres en el área de ciencias y tecnologías es punto clave. Por eso, aquí te contamos sobre algunas mujeres latinoamericanas que en la actualidad están alentando a las niñas y adolescentes para optar por una carrera en ciencias exactas:

  •         Valentina Muñoz, programadora y activista chilena.
  •         Idelisa Bonelly, bióloga marina dominicana.
  •         África Flores, ingeniera agrónoma guatemalteca.
  •         Natasha Bloch, bióloga evolutiva colombiana.
  •         Kathrin Barboza, bióloga boliviana, investigadora experta en murciélagos.
  •         Sandra López Vergès, microbióloga panameña. 

 

Conclusión

Visibilizar la historia, así como la trayectoria y el trabajo actual que muchas mujeres están realizando en el campo de la escritura, políticas públicas, ciencia, tecnología, liderazgo y emprendimiento, es también una oportunidad para seguir construyendo ciudanías donde haya menos estereotipos. De manera individual y colectiva, se deben abrir áreas para que más adolescentes y mujeres cursen licenciaturas o posgrados que les permitan alcanzar su máximo potencial.

Asimismo, que los aportes y habilidades de cualquier mujer sean reconocidos, logrando que nunca más una mujer quede en el anonimato y que sean pioneras en muchas ramas que están por llegar a la cúspide, como la inteligencia artificial.

Tal como lo menciona la programadora y activista chilena Valentina Muñoz (2021): “Si queremos que las niñas confíen en que son igualmente capaces de destacar en áreas STEM, debemos mostrarles a aquellas niñas que sí fueron o son destacadas en STEM. Debemos mostrarle a aquellas mujeres y niñas que lo intentaron, que fallaron, que les dijeron que abandonaran y que, al final, lo lograron”.

Los cambios en este tiempo de modernidad y avances socioculturales, han permitido el desarrollo de más sociedades con igualdad de género, permitiendo que se incorporen más mujeres en el ámbito laboral de alta dirección e innovación, como creadoras de políticas públicas o científicas. Se ha logrado un avance considerable, donde la capacidad de la mujer no es puesta en duda y se constata que, como miembros activos de la sociedad, su labor es importante para el desarrollo de los pueblos. Es momento de transformaciones a nivel global, donde las niñas y adolescentes conozcan referentes y perfiles de mujeres que están cambiando el curso de la sociedad como la conocemos.

Referencias

De Lauretis, Teresa (1992) “Alicia ya no. Feminismo, semiótica, cine”. Cátedra-Universitat de 5 Valencia-Instituto de la Mujer, Madrid, p. 126.

Tuñón, Julia (2006). Nueve escritoras mexicanas nacidas en la primera mitad del siglo XX, y una revista, Coord. Elena Urrutia, Instituto Nacional de las Mujeres-El Colegio de México. Recuperado en http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/100798.pdf

ONU Mujeres, (2021). Mujeres latinoamericanas en ciencia y tecnología. Recuperado en https://lac.unwomen.org/es/noticias-y-eventos/articulos/2021/02/mujeres-latinoamericanas-en-ciencia

Wolf, Virgina (1929). Una habitación propia. Hogarth Press, Cambridge.

https://www.gob.mx/inafed/articulos/11-aniversario-luctuoso-de-griselda-alvarez-la-primera-mujer-gobernadora-de-la-historia-de-mexico

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Gema Mateo Pacheco

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Escritora, comunicóloga y lectora. Maestra en Opinión Pública y Marketing Político, investigadora en juventudes, colectivos sociales, educación y ciencia.

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