Técnicas de lectura: optimiza tu aprendizaje

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Por Gema Mateo Pacheco

Redactor en EXPOST

icono de calendario28/03/2023 7 min de lectura
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Una de las habilidades que se pueden desarrollar y mejorar con la práctica es el hábito de la lectura. Leer consiste en un proceso tanto mental como neurológico, ya que podemos asimilar información a través de técnicas de lectura y también podemos construir imágenes mentales con los datos que vamos relacionando.

De acuerdo al reporte Módulo sobre Lectura del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el principal argumento por el que las personas no leen fue por falta de tiempo (46.7%) y por falta de interés, motivación o gusto por la lectura (28.1%).

Ya que leer es un aprendizaje adquirido, existen algunas técnicas que, de acuerdo a la Universidad de Harvard en Estados Unidos, vale la pena aplicar para mejorar tu comprensión y gusto en tus lecturas. Si estás estudiando, trabajando o realizas ambas actividades, seguir estas técnicas te impulsará a tener una lectura más crítica, analítica, activa y con mayor retención.

Por eso, te queremos contar sobre las mejores técnicas de lectura de acuerdo a una de las más reconocidas universidades en Estados Unidos, la Universidad de Harvard.

Técnicas de lectura de pensamiento intensivo

De acuerdo a una investigación de Harvard (2022), las y los estudiantes que leen de manera deliberada retienen más información y por más tiempo que quienes no lo hacen. Por lo tanto, quienes han desarrollado el gusto por la lectura, tendrán mayor facilidad de comprensión y además se sentirán más deleite con las lecturas que realicen en su vida, no por obligación, sino como una actividad que disfrutan.

Afortunadamente, desarrollar este hábito es posible, no importa la edad, puedes empezar siempre con unos minutos para leer de manera voluntaria para leer el libro que tú quieras. El reporte del INEGI (2022), reveló que el promedio de libros leídos por la población en México fue de 3.9 en dicho año, el dato más alto registrado desde 2016.

Lo anterior es muestra de que cada vez más personas en el país están leyendo, pero ¿cómo lo estás haciendo?, ¿estás prestando atención a los puntos importantes?, ¿estás desarrollando tu capacidad analítica o la rapidez para leer?

Las siguientes técnicas son parte de una lectura de pensamiento intensivo y aunque se enlistan, Harvard explica que una persona las puede estar realizando de manera simultánea e inconsciente. No obstante, si alguna vez te ha pasado que, al disponerte a leer, no logras avanzar en tu lectura porque te quedas observando una palabra y la repites, o solo mueves tus ojos por toda la página, pero no te puedes concentrar para poder leer, estas técnicas son para ti.

Al principio puedes pensar que no estás progresando o que es repetitivo, pero debes ser consistente para aplicarlas hasta ver un progreso en tu lectura y tener más confianza, así como el gusto para acercarte a cualquier libro o texto.

 

1.- Visualiza.

El punto más común para iniciar con la lectura de una página es observar. Así es, observas la extensión, el tamaño de letra, cuántas páginas tiene y con ello, cuánto tiempo y energía te tomará terminar de leer. Sin embargo, visualizar es más que predisponerte al texto, se trata de sacar provecho de ese recorrido visual y aprender sobre la organización, el propósito y enfocarte en los puntos más importantes.

De hecho, este punto es esencial, ya que por la simple visualización muchas personas pueden descartar o desertar en sus lecturas, sobre todo si se tratan de libros académicos o artículos científicos. Pues, de acuerdo al INEGI (2022), de los libros que leyó la población, un 39.5% prefiere de literatura (novela, cuento, ciencia ficción, poesía, teatro); mientras que los libros de texto o de uso universitario (ciencia, tecnología, matemáticas, medicina, comercio, derecho) solo el 28% de lectores refirieron ese tipo de lecturas.

  • Busca subtítulos, si tiene un índice, introducción o resumen. ¿Qué es lo contiene, de qué se tratará el texto?
  • Identifica al autor. ¿Lo conoces, lo has leído antes? ¿Hay algo de su biografía o sus trabajos anteriores que conceda algún punto de vista importante para tu formación?
  • Identifica la estructura del texto. Si está compuesto por subtemas o secciones, si contiene párrafos breves o más extensos. La forma en que está armado un texto y la extensión te guiará por toda la lectura, ¿te permitirá avanzar fácilmente o necesitas un lugar más privado para continuar?
  • El tipo de texto. Cada lectura demanda cierto tipo de atención, privacidad, silencio. Un periódico, un blog, un cuento es diferente de un artículo científico, un libro de políticas públicas o una lectura acerca de la ciencia de datos.

 

2.- Toma nota.

Permitirte tomar notas cada vez que lees te impulsará a ser un lector más proactivo. Harvard menciona que llevar un registro de apuntes te activa para “dialogar” con el texto, el tema y las ideas.

Además, también es una forma de desarrollar tu capacidad de reflexión, ya que todo lo que estás leyendo lo estás procesando de manera cognitiva, y así poco a poco cambiarás el hábito donde solo veías la información, pero no necesariamente adquirías nuevo conocimiento.

  • Escribe las ideas importantes con tus propias palabras. Puedes escribir notas sobre lo que te resulte más interesante, ideas clave para recordar el tema o sobre cómo se conecta con lo que estás aprendiendo en clase.  Esta práctica te mantiene consciente sobre lo que estás leyendo, así como de la discusión que se pueda presentar en clase y el propósito por el cual se ha asignado como una tarea.
  • Desarrolla tu propio sistema de símbolos. Puedes utilizar el símbolo que prefieras para resaltar una idea o signos de exclamación cuando se trate de un dato sorpresivo o que no sabías. Resaltar así frases o párrafos te permitirá regresar con mejor entendimiento a un texto tiempo después cuando te prepares para un examen.
  • Desarrolla el hábito de formular preguntas. ¿Qué significa este párrafo, esta idea? ¿Por qué el autor concluyó eso? Anota las preguntas para que puedas consultarlas en clase o compartirlas con tus compañeros de clase, eso te ayudará a enriquecer la lectura.

 

3.- Subraya, resume y analiza.

Harvard menciona que la mejor forma de determinar si has entendido la esencia del texto, es explicarlo en tus propias palabras. 

  • Subrayar los párrafos que consideres más relevantes te permite ver la estructura del texto como un “esqueleto”: la idea central, los puntos importantes, la evidencia, conclusión. Con lecturas muy extensas y pesadas, ese “esqueleto” no va a ser tan obvio de observar, por eso subrayar te ayudará a no perderte entre las páginas.
  • Resumir logra el mismo objetivo, pero a través de sintetizar oraciones o párrafos, logras entender la conexión de ideas que se formulan en la lectura.
  • Analizar añade un componente evaluativo al resumen, ya que requiere sintetizar las ideas principales, pero también utilizar la lógica y la argumentación para que mantengan sentido, todo ello con tus propias palabras.

 

4.- Contextualiza.

Una vez que hayas terminado de leer de manera activa, al visualizar, anotar y analizar; debes considerar el texto desde múltiples perspectivas.

Cuando contextualizas, vuelves a revisar el texto y eres más consciente del periodo histórico en el que fue escrito, la parte cultural, área de conocimiento o grado de especialización. Todos estos factores pueden complicar, cambiar, explicar o influenciar la manera en cómo estás haciendo tu lectura.

 

Mejora tu lectura

Para adquirir nuevo conocimiento, completar una actividad o tarea asignada, una lectura detallada es importante. Esto puede aplicarse tanto al ámbito escolar o profesional, pero leer será el primer paso para un mejor y óptimo desempeño.

Como Harvard menciona en las técnicas anteriores, un texto no tiene que ser permanentemente difícil, puede desglosarse y observarse con detenimiento en los puntos clave para obtener una radiografía general y de ahí comenzar a resaltar lo más importante para ti.

También recuerda que leer por gusto un poco todos los días hasta convertirlo en un hábito, es posible. La lectura es una actividad placentera a la cual te debes de acercar de manera voluntaria, aunque en el trabajo o la universidad te pidan leer, lo importante es llegar a ese momento donde tú decides leer algo que te interesa, no importa la extensión o el tema.

De esta manera, como cualquier hábito que requiere paciencia, de manera gradual notarás una diferencia en tu capacidad de memorización y nivel de comprensión al momento de revisar cualquier clase de texto, además que aumentará tu capacidad de velocidad y te sentirás más a gusto cuando tengas ante ti una nueva lectura.

Referencias

Módulo sobre lectura (2022) Instituto Nacional de Geografía y Estadística, recuperado en https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2022/EstSociodemo/MOLEC_2022.pdf

Research Guides: Interrogating Texts: Reading Strategies. (n.d.). https://guides.library.harvard.edu/sixreadinghabits

Módulo sobre Lectura del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), https://www.inegi.org.mx/contenidos/programas/molec/doc/resultados_molec_feb22.pdf

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Gema Mateo Pacheco

Redactor en EXPOST
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Escritora, comunicóloga y lectora. Maestra en Opinión Pública y Marketing Político, investigadora en juventudes, colectivos sociales, educación y ciencia.

  1. Francisco Lopez Juarez dice:

    La lectura es importante, nos abre una amplia gama de escenarios, dependiendo del texto leído, para hacer esto posible es necesario crear el habito, no como compromiso u obligación, sino como una manera de aprendizaje, poco a poco se desarrolla el habito hasta convertirse en una actividad cotidiana.

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